Martín Filiberto detalló que aunque estos vehículos no puedan portar placas, se les podría asignar un número identificador y un chip que permita facilitar la detección en casos de robo.
Celaya, Gto., a 18 de noviembre de 2025. El uso de scooters y motocicletas eléctricas continúa en aumento en Guanajuato, y autoridades buscan nuevas reglas para mejorar la seguridad vial. El director de Tránsito y Policía Vial de Celaya, Martín Filiberto García Medina, explicó que el municipio participa en el análisis estatal para regular estos vehículos.
García Medina detalló que los scooters y motocicletas eléctricas deben considerarse vehículos automotores, pues cuentan con motor, aunque sea eléctrico. Por ello, dijo, deben incluirse en la Ley de Movilidad, ya que esta regula a todo vehículo motorizado. Agregó que una de las propuestas presentadas en los foros legislativos es que, aunque estos vehículos no puedan portar placas, se les asigne un número identificador y, mediante Registro Público Vehicular (REPUVE) se les pueda instalar un chip. Esto permitiría conocer los datos del propietario, del vehículo y facilitar la detección en casos de robo.
El director señaló que el municipio de Celaya ya aplica algunas medidas, como definir por dónde deben circular los scooters y motocicletas eléctricas, con el fin de evitar que utilicen banquetas o zonas peatonales. Subrayó que, aunque el municipio no puede obligar al uso de número de identificación o casco, sí tiene facultad para regular la circulación y garantizar el respeto en la vía pública.
Recordó que la semana pasada se realizó en Celaya un foro para analizar el uso del casco en motociclistas, donde se planteó incluir nuevas reglas en la futura Ley de Movilidad del estado. Aunque ya no se discute la obligatoriedad de la identificación el casco, sí se propuso el uso de chalecos con reflejantes, especialmente en motocicletas, para reducir riesgos cuando falle la luz trasera del vehículo.
El incremento de motocicletas y scooters es alto: en siete años se duplicó la cantidad en el estado, y Celaya registró un aumento de más del 300% en sólo cinco años, por lo que el tema se considera urgente.