76 años después de la movilización decenas de familias no tienen las escrituras de su propiedad.
Leonel Araiza
Guanajuato, a 20 de enero de 2026-. Una de las condiciones establecidas por los agricultores para avanzar en la construcción del acueducto Solís – León es la escrituración que quedó pendiente desde la construcción de la presa, hace más de 50 años.
La Presa Solís se construyó entre 1939 y 1949 y se desplazaron a 22 comunidades de Acámbaro, Jerécuaro y Tarandacuao, afectaron al menos a mil 42 casas que habitaban cinco mil personas que pertenecían cerca de mil ejidatarios. Uno de los más relevantes fue Chupícuaro.
El 20 de mayo de 1949 comenzó a inundarse la zona de la presa, por lo que las familias que quedaban en la zona fueron obligadas a desalojar. Para indemnizar a las familias desplazadas, el gobierno federal construyó 16 poblados y se les prometieron escrituras para garantizar la certeza legal de sus predios.
A 76 años de esta movilización, decenas de familias no tienen escrituras sobre la propiedad en la que habitan, por lo que es una de las demandas principales de los agricultores para continuar con el acueducto Solís León, confirmó la titular de la Secretaría del Campo de Guanajuato, Marisol Suárez Correa.
La titular de la Secretaría del Campo indicó que las escrituras es uno de los asuntos que piden los agricultores resolver y de certeza jurídica de las propiedades.
Afirmó que actualmente avanzan las mesas de diálogo para dar a conocer sobre cuáles son los beneficios del acueducto y de la tecnificación del campo.
Dijo desconocer cuántas familias se encuentran en este caso, ya que es un tema de la Federación, pero indicó que la dependencia canaliza a la Conagua a las personas que piden regularizar las tierras.
LSOG