Evoluciona la Procesión del Silencio como emblema de Celaya

Consolidan 63 años de tradición con la participación de 1,800 penitentes y una afluencia de 100 mil espectadores.

Ricardo Cárdenas

Celaya, Gto., a 27 de marzo de 2026-.  Corría el año de 1963 cuando un grupo de laicos intentó organizar la primera Procesión del Silencio sin éxito, hasta que el Padre Superior Pedro de Santa Mar, del templo del Carmen, respaldó la iniciativa en su atrio. Fernando Amate Zúñiga, cronista de la ciudad, relata cómo la asociación de Caballeros de Colón impulsó posteriormente este acto hasta convertirlo en un referente de devoción y turismo.

Actualmente, Celaya alberga la segunda procesión más importante de México, donde 19 cofradías recorren 3.5 kilómetros ante la mirada de 100 mil personas. Para los penitentes como Alfredo, cargar cruces de 100 kilos y arrastrar cadenas de 50 kilogramos representa un sacrificio que penetra profundamente en el alma.

El evento, interrumpido únicamente por la pandemia de COVID-19, constituye un acto religioso representativo que los celayenses esperan cada Viernes Santo. Estela Ramírez, del comité organizador, detalla que los participantes acompañan a la Virgen de los Dolores en el camino al entierro de Jesús bajo una estricta normativa eclesiástica. Por ello, Amate Zúñiga exhorta a la Iglesia y a la ciudadanía a preservar esta tradición desde sus dimensiones sociocultural y académica.

La edición número 63, programada para el próximo 3 de abril, inundará las calles con capirotes y túnicas en un ejercicio de introspección y arrepentimiento. Este acto de humildad ante Dios busca la reflexión interna del espectador frente al misterio de la muerte y la identidad arraigada de la ciudad.

LSOG