La Alameda Hidalgo, principal pulmón verde e histórico de Valle de Santiago, ha perdido decenas de árboles por sequía, plagas y envejecimiento, poniendo en riesgo un patrimonio natural y símbolo de identidad para generaciones de vallenses.
Rafael Cruz.
Valle de Santiago, Gto., a 03 de junio de 2026. Lo que durante más de un siglo fue considerado uno de los espacios públicos más emblemáticos y arbolados de Guanajuato, hoy enfrenta una realidad preocupante. La Alameda Hidalgo de Valle de Santiago, conocida por generaciones como el principal pulmón verde de la cabecera municipal, ha perdido decenas de árboles a causa de la sequía, plagas, envejecimiento natural y diversas intervenciones realizadas a lo largo de los años.
La problemática no es nueva. De acuerdo con registros históricos, uno de los episodios más significativos ocurrió durante la remodelación efectuada entre los años 2008 y 2009, cuando fueron retirados varios ejemplares que formaban parte de la imagen tradicional del parque. Sin embargo, el deterioro del arbolado se ha agravado en años recientes, particularmente en los majestuosos laureles de la India que durante décadas dieron identidad a este espacio.
La Alameda Hidalgo tiene una historia que se remonta al siglo XIX. Su construcción formal inició en 1872 y desde entonces se convirtió en un punto de encuentro para las familias vallenses. En aquel año fueron plantados 43 fresnos, de los cuales actualmente sobreviven únicamente dos ejemplares, convirtiéndose en auténticos testigos vivientes de la historia local.
A lo largo de los años, el parque llegó a albergar especies como fresnos, laureles de la India, jacarandas, sauces y sabinos, algunos de ellos con alturas superiores a los 30 metros. No obstante, diversos estudios y diagnósticos realizados por especialistas han señalado que las prolongadas sequías, la presencia de plagas y enfermedades, así como la avanzada edad de muchos árboles, han provocado un deterioro progresivo que en algunos casos obligó a su retiro para evitar riesgos a la población.
El impacto de esta pérdida no solamente es visual. La disminución del arbolado afecta directamente a la biodiversidad que encuentra refugio en la Alameda. Entre las especies de aves que tradicionalmente habitan o visitan este espacio destacan gorriones, zanates, palomas, calandrias, cenzontles, colibríes y tórtolas, además de pequeños mamíferos como ardillas y murciélagos insectívoros que dependen de los árboles para su supervivencia.
Y aunque las autoridades de Valle de Santiago han intentado reestablecer la grandeza historia de la Alameda, al parecer no ha sido suficiente o no han mostrado el interés real de lo que representa el lugar y el impacto ecológico que es, ya que la Alameda Hidalgo no es solamente un parque; representa una parte importante de la memoria colectiva de Valle de Santiago. Su conservación implica proteger no sólo un patrimonio natural, sino también un símbolo histórico que ha acompañado la vida de miles de vallenses durante más de 150 años.
PRMP