Denuncias ciudadanas señalan que presuntamente sería personal relacionado con la administración municipal quien estaría dejando alimentos con alguna sustancia tóxica en la vía pública.
Rafael Cruz
Jaral del Progreso, Gto., a 09 de junio de 2026. – En los últimos días, ciudadanos han reportado el hallazgo de perros en condición de calle sin vida en distintos puntos de la cabecera municipal, situación que ha generado indignación y preocupación entre habitantes y defensores de los animales.
Sin embargo, más allá de los casos de envenenamiento, lo que ha encendido la polémica son las denuncias ciudadanas que señalan que presuntamente sería personal relacionado con la administración municipal quien estaría dejando carne, huesos o pedazos de pollo con alguna sustancia tóxica en la vía pública para acabar con la vida de los animales.
De acuerdo con versiones compartidas por vecinos, incluso trabajadores de los camiones recolectores de basura habrían comentado a ciudadanos que les indicaron que a ellos les corresponde recoger los cuerpos de los perros una vez que estos fallecen.
Y aquí surge una pregunta inevitable: ¿por qué el actual gobierno municipal no hace nada para esclarecer estos hechos? O quizá la pregunta correcta sería: ¿sí está haciendo algo y simplemente nadie quiere decirlo? Porque resulta difícil creer que animales aparezcan muertos en diferentes colonias y que ninguna autoridad tenga información sobre lo que está ocurriendo.
La situación revive además un episodio que generó fuerte controversia hace apenas unos meses, cuando elementos de Seguridad Pública “levantaron” a un perro señalado como agresivo. Posteriormente se confirmó que se trataba del animal equivocado. El can permaneció desaparecido durante varios días y, cuando finalmente fue liberado, presentaba aparentes signos de maltrato y desnutrición.
Pero el cuestionamiento de fondo sigue siendo el mismo: ¿Quién podría estar interesado en eliminar a perros en condición de calle en distintas zonas del municipio y qué beneficio obtendría de ello?
Más allá de cualquier postura, lo verdaderamente alarmante es el método utilizado. Envenenar a un animal no solo provoca su muerte, sino que le genera una agonía prolongada y un sufrimiento innecesario. Se trata de una práctica condenada por organizaciones protectoras de animales y por la propia legislación vigente.
Cabe recordar que durante el presente año se aprobó una legislación enfocada en combatir y sancionar el maltrato animal. No obstante, para muchos ciudadanos parece que dicho avance legal quedó únicamente plasmado en el papel, pues los hechos denunciados continúan ocurriendo sin que exista una postura clara por parte de las autoridades municipales.
Las críticas también alcanzan al Ayuntamiento y a Daniel Cimental, a quienes diversos ciudadanos cuestionan por la aparente falta de acciones contundentes para investigar los señalamientos y garantizar la protección de los animales en situación de calle.
Ante esta situación, se exhorta a la ciudadanía a mantenerse alerta. Si alguna persona observa a individuos arrojando huesos, carne u otros alimentos sospechosos en la vía pública, se recomienda documentar los hechos mediante fotografías o videos y realizar la denuncia correspondiente ante las autoridades competentes.
Y usted, lector, ¿Qué opina? ¿Tiene conocimiento de algún caso reciente de envenenamiento de perros en su colonia o comunidad? ¿Ha visto a personas dejando alimentos sospechosos en la vía pública? Comparta su experiencia y ayude a visibilizar esta problemática que sigue causando indignación entre la población.
AECM