Jaral del Progreso despide con gratitud al padre Carmen García, un sacerdote que dejó huella en la comunidad

Con su partida, la comunidad despide a un sacerdote que dedicó su vida al servicio de los demás, dejando un legado de humildad y enseñanza que permanecerá en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de conocerlo.

Rafael Cruz.

Jaral del Progreso, Gto., a 20 de julio de 2026. La comunidad católica de Jaral del Progreso lamenta el fallecimiento del sacerdote agustino Fr. J. Carmen García García, ocurrido el pasado 16 de julio, quien es recordado con especial cariño por los fieles que lo conocieron durante los tres periodos en los que estuvo al frente de la Parroquia de San Nicolás de Tolentino.

El religioso desempeñó su ministerio en esta comunidad en tres etapas distintas, siendo las dos más recientes del 2002 al 2006 y del 2014 al 2018. Durante esos años se ganó el aprecio y respeto de los habitantes gracias a su cercanía con la gente, su sencillez y la forma en que compartía el mensaje del Evangelio.

Quienes tuvieron la oportunidad de escucharlo coinciden en recordar sus homilías por ser breves, claras y cargadas de profundas enseñanzas, dejando reflexiones que trascendían más allá de la celebración eucarística. Su trato amable y su vocación de servicio hicieron que muchas familias de Jaral del Progreso lo consideraran un guía espiritual y una figura muy querida dentro de la parroquia.

Fr. J. Carmen García García desempeñó su servicio ministerial como integrante de la Comunidad Agustiniana de Morelia, Michoacán, desde donde continuó ejerciendo su labor pastoral al servicio de la Iglesia.

Como parte de las honras fúnebres, el 18 de julio se celebró una misa de cuerpo presente en el Templo Parroquial de San Nicolás de los Agustinos, en el municipio de Salvatierra, Guanajuato, lugar de origen del sacerdote. La ceremonia fue presidida en un ambiente de oración y recogimiento, siendo recibido por el párroco Moisés Tapia, acompañado por familiares, amigos y miembros de la Fraternidad Agustiniana, quienes acudieron para darle el último adiós.

La noticia de su fallecimiento generó numerosas muestras de afecto entre los habitantes de Jaral del Progreso, quienes a través de mensajes y recuerdos expresaron su agradecimiento por la labor pastoral que realizó durante los años en que estuvo al frente de la Parroquia de San Nicolás de Tolentino.

Con su partida, la comunidad despide a un sacerdote que dedicó su vida al servicio de Dios y de los demás, dejando un legado de fe, humildad y enseñanza que permanecerá en la memoria de quienes tuvieron la fortuna de conocerlo.

PRMP