El uso del casco sigue siendo la diferencia entre sobrevivir o sufrir lesiones fatales.
Rafael Cruz
Valle de Santiago, Gto., a 03 de agosto del 2026-. La falta de cultura vial entre los conductores de motocicletas continúa cobrando factura en Valle de Santiago, donde prácticamente ocurre un accidente de motocicleta al día. Esta problemática se ha vuelto cotidiana y pone en riesgo la vida tanto de los conductores como de sus acompañantes.
Circular sin casco, transportar pasajeros sin equipo de protección, conducir a exceso de velocidad o desconocer las reglas básicas del Reglamento de Tránsito son prácticas que se observan diariamente en las calles del municipio y que, en caso de un accidente, pueden marcar la diferencia entre sufrir lesiones menores o perder la vida.
Basta recorrer las principales vialidades de Valle de Santiago para constatar que una gran cantidad de motociclistas circula sin portar casco de seguridad. La situación se agrava cuando el acompañante también viaja sin este implemento, a pesar de que ambos ocupantes enfrentan el mismo riesgo.
Al preguntar a algunos conductores por qué no utilizan casco, las respuestas suelen ser similares: «se me olvidó por salir con prisas», «voy aquí cerquita», «solo es un momento» o «me incomoda». Sin embargo, esos segundos de descuido pueden tener consecuencias irreversibles.
Paramédicos y cuerpos de emergencia atienden con frecuencia accidentes en los que las lesiones más graves corresponden a traumatismos craneoencefálicos que pudieron reducirse o evitarse con el uso correcto del casco protector.
A esta problemática se suma el desconocimiento de las normas de circulación. Muchos motociclistas ignoran aspectos elementales del Reglamento de Tránsito, como respetar los límites de velocidad, no rebasar por la derecha, mantener distancia con otros vehículos, evitar zigzaguear entre automóviles o transportar únicamente el número de personas permitido.
Las cifras estatales reflejan la magnitud del problema. De acuerdo con la Secretaría de Salud de Guanajuato, durante 2025 se registraron 20 mil 70 accidentes viales en la entidad, mientras que cerca de 29 mil 704 personas resultaron lesionadas en hechos de tránsito. Las autoridades estatales insisten en que el uso del casco representa una de las medidas más efectivas para disminuir la gravedad de las lesiones y salvar vidas.
En Valle de Santiago, donde el uso de la motocicleta ha crecido considerablemente como medio de transporte y herramienta de trabajo, también aumentó el número de percances, muchos de ellos relacionados con la imprudencia, la falta de experiencia al conducir y el incumplimiento de las medidas básicas de seguridad.
Especialistas en seguridad vial coinciden en que un casco certificado reduce de manera significativa el riesgo de sufrir lesiones mortales en la cabeza durante un accidente. No obstante, la prevención sigue dependiendo de la responsabilidad de cada conductor.
Mientras predomine la idea de que «no pasa nada porque voy cerca» o «solo es un recorrido rápido», las calles de Valle de Santiago seguirán siendo escenario de accidentes que, en muchos casos, pudieron evitarse con una simple decisión: colocarse el casco antes de arrancar la motocicleta.
LSOG