La relación entre la tesorera municipal y una constructora mantiene abiertas las dudas sobre posibles conflictos de interés.
Rafael Cruz
Jaral del Progreso, Gto., a 24 de agosto de 2026-. Lo que parecía una pregunta sencilla terminó convirtiéndose en otro episodio de la peculiar manera en que el Gobierno Municipal de Jaral del Progreso enfrenta los cuestionamientos incómodos: apegarse al orden del día, enviar a los ciudadanos al área de Acceso a la Información y, de paso, establecer que para conocer información relacionada con una empresa constructora hay que acudir personalmente a la Dirección de Obras Públicas.
Durante una sesión de Ayuntamiento, el regidor Daniel Rico Bueno puso sobre la mesa un tema que desde hace semanas genera cuestionamientos: la relación entre la tesorera municipal, Rocío del Carmen Higareda Segura, y Corporativo FRAVA, S.A. de C.V. (COFRAVA), empresa constructora que ha realizado diversos proyectos para el municipio y cuyos contratos, en conjunto, superarían los 40 millones de pesos.
La pregunta dirigida al alcalde Daniel Cimental Barrón fue directa: ¿cuál es su postura respecto a esta situación?
El presidente municipal argumentó que no podía responder porque el tema no estaba contemplado en el orden del día y se limitó, inicialmente, a señalar que este tipo de información debía solicitarse a través del área de Acceso a la Información.
Posteriormente, agregó otro detalle que llamó la atención: quienes quieran consultar información relacionada con COFRAVA deberán acudir personalmente a la Dirección de Obras Públicas.
Es decir, en tiempos en los que la transparencia presume ser digital, accesible y estar al alcance de un clic, en Jaral del Progreso pareciera que, para consultar información sobre una constructora, hay que ponerse los zapatos, trasladarse hasta Obras Públicas y tocar la puerta.
Mientras tanto, la obra más reciente adjudicada a la empresa es la rehabilitación de la calle Melchor Ocampo, con una inversión aproximada de 4 millones de pesos, lo que vuelve a colocar a COFRAVA bajo los reflectores.
El asunto adquiere mayor relevancia porque, durante la propia discusión, el alcalde Daniel Cimental Barrón afirmó que “no se puede ser juez y parte”, argumento que, paradójicamente, abre todavía más preguntas sobre la situación que se cuestiona.
De acuerdo con documentación relacionada con el padrón de contratistas de la Secretaría de Infraestructura, Conectividad y Movilidad (SICOM), aparece el nombre de Rocío del Carmen Higareda Segura como apoderada legal de Corporativo FRAVA, con fecha de registro del 17 de noviembre de 2023.
Aunque el documento señala una vigencia hasta el 10 de febrero de 2025, el punto que genera cuestionamientos es que, durante parte de ese periodo, Higareda Segura ya desempeñaba el cargo de tesorera municipal de Jaral del Progreso.
Ante este escenario, el alcalde sostuvo que la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato (ASEG) no permitiría una situación irregular.
Y aquí es donde la historia se pone interesante.
Si efectivamente la Auditoría Superior del Estado no permitiría una situación de conflicto de interés o incompatibilidad, entonces, ¿por qué resulta tan incómodo que se hagan preguntas al respecto?
Si todo está en orden, ¿por qué no explicar públicamente cuál es la relación que existe entre la funcionaria y la empresa?
Y si la información que se ha difundido es incorrecta, ¿por qué, después de más de un mes de haber solicitado una aclaración o, en su caso, un desmentido, el Gobierno Municipal no ha presentado públicamente una explicación contundente?
Mientras tanto, el Ayuntamiento continúa contratando obras con una empresa que permanece en el centro de los cuestionamientos y que recientemente obtuvo la rehabilitación de la calle Melchor Ocampo por 4 millones de pesos.
Porque, si no existe ninguna irregularidad, la respuesta debería ser sencilla: explicar, documentar y aclarar. Sin rodeos. Sin esconderse detrás del orden del día. Sin mandar al ciudadano de ventanilla en ventanilla. Y, sobre todo, sin dejar que el silencio termine diciendo más que cualquier discurso de transparencia.
LSOG