La obra pública tuvo una disminución importante en recursos, generando un efecto dominó que reduce ingresos, empleo y derrama económica, y la imposibilidad de ejecutar esos proyectos por inseguridad agrava aún más la situación.
Gámez Campos explicó que la construcción es uno de los motores económicos más relevantes del municipio, pues activa proveedores de cemento, acero, electricidad, transporte, mantenimiento, servicios profesionales y comercios locales. Por lo que la detención de obras que se ha registrado en las últimas semanas provoca un efecto dominó que reduce ingresos, empleo y derrama económica.
El líder empresarial indicó que, además, la obra pública tuvo una disminución importante en recursos. Este año, dijo, el Programa General de Obra ejerció alrededor de 380 millones de pesos, por debajo de años anteriores, y la imposibilidad de ejecutar esos proyectos por inseguridad agrava aún más la situación.
Aunque el CCE no ha recibido denuncias directas, el dirigente confirmó que la información pública muestra un problema creciente que ya alcanza a pequeños negocios, tianguis, mercados y empresas familiares, por lo que urgió a los tres niveles de gobierno a reforzar la prevención y la impartición de justicia, y señaló que sólo con resultados visibles se podrá recuperar la actividad de las cadenas productivas.
