Consolida Destilería María de la Paz tradición del destilado de agave en Silao

Un recuerdo familiar dio origen a un destilado que hoy cruza fronteras desde una antigua hacienda.

J. Cruz Sánchez

Silao, Gto., a 12 de marzo de 2026-. Dentro del casco de lo que fue la Hacienda de Franco, nació un proyecto que surge de un recuerdo familiar y se transformó en un destilado de agave fuerte, cristalino y reposado, el cual hoy cruza fronteras pues se produce en la Destilería María de la Paz, ubicada en el municipio de Silao.

El impulsor del proyecto, Fernando Mejía Michel, recuerda que la idea surgió durante una conversación con su abuela materna, Concepción Romero Michel. En tono anecdótico, ella relató que en la hacienda de Chachauatlán, Jalisco, donde nació, observaba cómo los amigos de su esposo salían constantemente ebrios de un troje ubicado en la casa grande.

Al tratarse de un espacio reservado para hombres, al que no le permitían entrar, la señora Concepción aprovechó, en la ausencia de su marido, para adentrarse y descubrir un pequeño alambique donde destilaban tequila. Aquel fermentado de agave era el secreto de las reuniones.

Décadas después, ese recuerdo inspiró a su nieto a desarrollar su propio proyecto.

La destilería se ubica en la antigua Hacienda de Franco, propiedad de un capitán que llegó a la región en 1630. En la actualidad, el casco de la hacienda conserva su estructura original y hoy recibe visitantes, pues trata de uno de los pocos complejos históricos del municipio que permanecen completos y en funcionamiento.

El proyecto comenzó a tomar forma en 2011, cuando la familia Mejía inició la limpieza de antiguos corrales de ganado para habilitar la destilería. Con el paso del tiempo, el espacio creció y se llenó de maquinaria, tanques de destilación y alambiques para la producción.

En 2013, concluyeron la rehabilitación de las instalaciones y arrancaron formalmente la producción de destilado de agave y su proceso, reconoce Fernando Mejía, implicó aprendizaje constante con pruebas y errores hasta alcanzar la calidad deseada, siempre bajo las normas sanitarias necesarias para su comercialización.

Actualmente elaboran cinco productos derivados del agave. Entre ellos destaca su destilado extra añejo de 40 meses denominado «Oro de Guanajuato 24 quilates». También producen «Plata de Guanajuato», un tequila blanco; «Oro de Guanajuato», un reposado; además de un tequila blanco premium y un añejo.

A pesar de dedicarse a la venta de estas bebidas, Mejía insiste en promover el consumo responsable y recomienda degustar el destilado con calma, en copa o caballito, para apreciar su cuerpo, aroma y sabor, así evitar consumirlo en el tradicional “shot”.

La calidad del producto ha permitido que la destilería exporte al continente europeo y a Estados Unidos. Con ello, la empresa familiar impulsa la promoción internacional de un destilado etiquetado como agave que contribuye a posicionar el nombre de Silao en nuevos mercados.

Además de la producción, la destilería se convirtió en un atractivo turístico, pues el lugar recibe visitantes que recorren el proceso de elaboración y participan en degustaciones, compren o no el producto. Incluso el sitio ha servido como escenario para la grabación de videos musicales.

El complejo también funciona como un pequeño museo, ya que la fachada exhibe cuadros al óleo que representan el cultivo y la producción del agave, mientras que algunos tanques de destilación se decoran con murales pintados a mano.

En el interior exhiben colecciones de monedas y billetes antiguos, proyectores de cine, máquinas de coser, herramientas agrícolas, candelabros, planchas de carbón, lámparas de carburo y piezas arqueológicas de las culturas Chichimeca y Purépecha, entre otros objetos históricos.

La llamada Hacienda Franco de Benavente, donde se ubica la destilería, se considera una joya arquitectónica del siglo XVII. Durante su época de mayor auge funcionó como centro agrícola y ganadero del Bajío y, en el período de 1890 a 1910, operó como cuartel militar durante el Porfiriato.

Su arquitectura conserva elementos originales como un portal de siete arcos, una capilla de estilo plateresco y bodegas con bóvedas de cañón, espacios que hoy funcionan como cavas para almacenar y añejar el destilado.

De esta forma, entre historia, tradición y memoria familiar, la Destilería María de la Paz materializa el sueño de Fernando Mejía Michel. Aunque Silao no cuenta con denominación de origen para el tequila, el proyecto encontró su lugar en el mercado bajo el nombre de destilado de agave, bebida que hoy representa al municipio más allá de las fronteras.

LSOG