Esfuerzos para corregir orientación sexual e identidad de género tienen que prohibirse

Subsecretario de Diversidad Sexual en Guanajuato pide prohibir por ley las terapias de conversión por ser tortura sin sustento científico.

Laura Villafaña

Guanajuato. A 21 de Julio de 2025.- Para Ricardo García Frausto subsecretario de la Diversidad Sexual y de Género en Guanajuato es importante que mediante la legislación se prohíba en la entidad los esfuerzos para corregir la orientación sexual y la identidad de género (Ecosig), también conocidas como terapias de conversión consideradas una tortura psicológica.

Sostuvo que la Subsecretaría no ha recibido estos casos para su atención pero conoce de personas que pasaron por esta situación y ahora se dedican al activismo para concientizar en relación a este tema.

Apuntó que sí bien no hay especialistas en psicología o psiquiatría para dichas terapias, lo cierto es que sí hay espacios por ejemplo, grupos religiosos.

“… es difícil encontrar profesionales de la psiquiatría o de la psicología que pudieran prestarse a esto, no son los únicos espacios donde esto se pudiera dar. Hay grupos religiosos, no hablo de ninguna religión en específico, solo sabemos que hay grupos religiosos donde desde una perspectiva sustentada en un enfoque espiritual, se ha dicho que esto puede causar el que se revierta una orientación sexual no heterosexual, por poner un ejemplo. Entonces hay que entender que los esfuerzos para corregir la orientación sexual o la identidad de género, reitero, no van a encontrar espacios en la psicología o en la psiquiatría y pueden encontrarlos en otros espacios, por eso es importante que esté tipificada su prohibición para que ninguna persona más vuelva a ser sometida a…»

De acuerdo con el funcionario estatal, desde 1973, la Asociación de Psiquiatría Americana eliminó a las orientaciones sexuales disidentes de su lista de trastornos mentales y en 1990, la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad, lesbiandad y bisexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades.

Derivado de lo anterior, subrayó que no hay un sustento psiquiátrico o psicológico para que haya un esfuerzo para corregir la orientación sexual o la identidad de género, es decir este tipo de torturas, que por el contrario sí dejan secuelas en la persona que son sometidas a dichas terapias.

«…así como no está documentado de manera científica que esto se pueda revertir, lo que sí está documentado son las consecuencias psicológicas que van a venir para una persona que sea sometida a esta tortura y  las consecuencias son aislamiento, puede haber ideación suicida o incluso suicidio consumado», agregó.

NJET