Regidor pide conocer los cálculos de pagos antes de aprobarlos.
Rafael Cruz
Jaral del Progreso, Gto., a 24 de agosto de 2026-. Lo que parecía ser un punto más de trámite dentro de la sesión número 52 del Ayuntamiento de Jaral del Progreso terminó dejando una pregunta sobre la mesa: ¿los integrantes del Cabildo cuentan con toda la información sobre los pagos que están llamados a aprobar?
En el punto nueve del orden del día, correspondiente a la Comisión de Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública, se presentó para su análisis, discusión y aprobación la autorización de dos liquidaciones y dos finiquitos, derivados de relaciones laborales concluidas dentro de la administración municipal.
Hasta ahí, todo parecía transcurrir como cualquier otro asunto administrativo que llega al Cabildo para su aprobación. Sin embargo, el tema tomó otro matiz cuando el regidor del PAN, Daniel Rico Bueno, cuestionó las fechas en que concluyeron las relaciones laborales de las personas a quienes se realizarían dichos pagos.
La respuesta fue que el regidor podía acudir a Oficialía Mayor para solicitar la información, bajo el argumento de que esta se encuentra catalogada como confidencial.
Pero Rico Bueno fue más allá y cuestionó por qué a los integrantes del Ayuntamiento no les proporcionan los cálculos correspondientes a las liquidaciones y finiquitos de cada persona, tomando en cuenta que finalmente ellos deben analizar y aprobar este tipo de movimientos.
Es decir, en pocas palabras: primero se pide aprobar los pagos y después, si algún integrante del Cabildo quiere conocer los detalles, aparentemente tiene que ir a buscarlos por su cuenta.
Ante el cuestionamiento, la secretaria del Ayuntamiento, Elizabeth Guzmán Aguirre, respondió de manera breve: “Lo tomamos a consideración”.
Y así, entre liquidaciones, finiquitos, información confidencial y asuntos “a consideración”, el punto nueve siguió su curso.
La situación vuelve a poner sobre la mesa una vieja interrogante en el Cabildo jaralense: ¿qué tanta información reciben los regidores antes de votar sobre el uso de recursos públicos?
Porque si hasta para conocer cuánto se le va a pagar a quien deja la administración hay que tocar la puerta de Oficialía Mayor, quizá el verdadero finiquito no sea laboral, sino el de la paciencia de quienes piden explicaciones.
Por ahora, la respuesta quedó en eso: “lo tomamos a consideración”. La información detallada, al parecer, tendrá que esperar a que alguien la considere suficientemente considerada.
LSOG