Jorge Celis Polanco investiga desde hace más de 30 años evidencias que vinculan a Guanajuato con el origen mexica.
Rafael Cruz
Cortazar/Jaral del Progreso, Gto., a 30 de julio de 2026-. Durante más de tres décadas, el arqueólogo Jorge Celis Polanco ha dedicado gran parte de su vida a recorrer, documentar e investigar el cerro de El Culiacán, una imponente elevación ubicada entre los municipios de Jaral del Progreso y Cortazar, en Guanajuato. Su objetivo ha sido sostener una de las hipótesis más controvertidas sobre los orígenes de la civilización mexica: que este sitio fue el verdadero Aztlán, desde donde inició la migración que culminó con la fundación de México-Tenochtitlan.
Mientras la mayoría de los estudios históricos ubican el origen de los mexicas en distintas regiones del norte del país o incluso más allá de las fronteras actuales de México, Celis Polanco sostiene que las evidencias documentales e históricas apuntan hacia el emblemático cerro guanajuatense.
El investigador explicó que su teoría no parte únicamente de interpretaciones geográficas o tradiciones orales, sino de años de recopilación de escritos antiguos, referencias de cronistas y documentos históricos que, analizados en conjunto, respaldan la posibilidad de que El Culiacán corresponda al sitio descrito como Aztlán en las fuentes históricas.
Sin embargo, la propuesta de Celis Polanco convive con otras hipótesis ampliamente difundidas. Una de ellas señala a Mexcaltitán, en Nayarit, como el lugar de origen de los mexicas, principalmente por tratarse de una isla de forma circular rodeada por canales, características que algunos investigadores relacionan con las antiguas descripciones.
Otra corriente historiográfica ubica Aztlán en regiones del norte de Jalisco e incluso más allá del territorio mexicano actual, en zonas que hoy corresponden a Nuevo México o California, en Estados Unidos. Estas interpretaciones se basan en diversos códices, crónicas coloniales y estudios sobre las migraciones de los pueblos nahuas.
Ante este panorama, Jorge Celis mantiene firme su convicción y continúa con su investigación en el cerro de El Culiacán, donde recorre senderos, laderas y puntos estratégicos en busca de nuevos indicios que fortalezcan su planteamiento y aporten más elementos al debate histórico sobre el origen de los mexicas.
Para el arqueólogo, cada hallazgo, referencia documental o coincidencia geográfica representa una pieza más del rompecabezas que ha dedicado más de 30 años a reconstruir. Su propósito no solo es defender una teoría, sino abrir nuevas líneas de investigación sobre uno de los episodios más relevantes de la historia prehispánica de México.
Aunque la comunidad académica mantiene diversas posturas sobre la ubicación de Aztlán y no existe un consenso definitivo, la investigación de Jorge Celis Polanco coloca al cerro de El Culiacán dentro de una discusión que trasciende el ámbito regional. Si futuras investigaciones aportan nuevas evidencias concluyentes, Guanajuato podría ocupar un lugar central en uno de los capítulos más importantes de la historia del México antiguo.
LSOG