Don Jesús compartió que la práctica deportiva ha traído importantes beneficios para su hijo, no solo en el aspecto emocional y social, sino también en su salud.
Rafael Cruz
Cortazar, Gto., a 23 de septiembre de 2026. – Más allá de los goles, los entrenamientos y los partidos, en la Unidad Deportiva Sur de Cortazar se escribe una historia de esfuerzo, cariño y superación que merece ser contada. Se trata de la historia de Don Jesús y su hijo Damián, un ejemplo de cómo el amor de un padre puede convertirse en la fuerza que impulsa a enfrentar cualquier adversidad.
Desde siempre, Don Jesús ha estado al lado de su hijo, acompañándolo en cada paso de la vida y brindándole apoyo incondicional. Para Damián, quien vive con una discapacidad, los desafíos han sido parte de su camino; sin embargo, lejos de convertirse en una limitante, han sido motivo para demostrar que la voluntad y el entusiasmo pueden abrir nuevas oportunidades.
Fue gracias al programa de fútbol adaptado impulsado por el Gobierno Municipal de Cortazar, a través de la Dirección Municipal del Deporte (DIMUDE), que Damián encontró un espacio para desarrollar sus habilidades, convivir con otros jóvenes y descubrir una nueva pasión.
Don Jesús compartió que la práctica deportiva ha traído importantes beneficios para su hijo, no solo en el aspecto emocional y social, sino también en su salud, al mejorar incluso una pequeña complicación respiratoria que anteriormente presentaba.
Hoy, padre e hijo acuden juntos a las instalaciones de la Unidad Deportiva Sur, donde cada entrenamiento representa mucho más que una actividad física: es un momento para fortalecer el vínculo que los une, compartir alegrías y seguir construyendo recuerdos que permanecerán para toda la vida.
La historia de Don Jesús y Damián recuerda que la inclusión, el deporte y el acompañamiento familiar pueden transformar vidas. También demuestra que detrás de cada logro existe, muchas veces, una mano que impulsa, un abrazo que anima y un padre que nunca deja de creer en su hijo.
En una sociedad que avanza hacia una mayor inclusión, historias como la de esta familia cortazarense son un ejemplo de que las barreras pueden derribarse cuando existen oportunidades, voluntad y, sobre todo, amor.
AECM