El acceso principal de La Isla se encuentra convertido en un lodazal, mientras que la calle principal de Noria de Mosqueda presenta una gran cantidad de baches de diferentes tamaños y profundidades.
Rafael Cruz
Valle de Santiago, Gto., a 09 de julio de 2026. – Mientras el discurso oficial suele presumir obras y acciones en beneficio de la población, la realidad que enfrentan los habitantes de las comunidades de La Isla y Noria de Mosqueda, en el municipio de Valle de Santiago, parece contar una historia completamente distinta.
Vecinos de ambas localidades denunciaron que se sienten abandonados por las autoridades municipales, al asegurar que las condiciones de sus principales accesos y vialidades reflejan el poco interés que existe por atender las necesidades de quienes viven fuera de la cabecera municipal.
En el caso de La Isla, ingresar a la comunidad se ha convertido en un verdadero reto. El acceso principal se encuentra convertido en un lodazal, situación que dificulta el tránsito de automóviles, motocicletas, ciclistas e incluso de peatones, quienes diariamente deben sortear el lodo para poder llegar a sus hogares, trabajos o escuelas.
Por otra parte, en Noria de Mosqueda, la problemática no es menor. La calle principal presenta una gran cantidad de baches de diferentes tamaños y profundidades que, lejos de recibir mantenimiento, continúan deteriorándose con el paso del tiempo y las lluvias, incrementando el riesgo de accidentes y los daños a los vehículos.
Los habitantes expresaron su inconformidad y señalaron que no es justo que, mientras cumplen con sus obligaciones como ciudadanos, deban vivir entre caminos deteriorados y condiciones que consideran indignas.
“También somos Valle de Santiago”, expresaron algunos vecinos, quienes hicieron un llamado a la administración municipal para que deje de relegar a las comunidades y destine recursos para mejorar la infraestructura vial.
Los ciudadanos coincidieron en que garantizar caminos seguros y transitables no debería verse como un favor o una promesa de campaña, sino como una obligación de cualquier gobierno municipal. Mientras tanto, en La Isla el lodo continúa siendo la carta de presentación de la comunidad y, en Noria de Mosqueda, los baches siguen marcando el camino de quienes diariamente esperan que las autoridades recuerden que también forman parte del municipio.
AECM