La tradición reunió a familias de distintos municipios, quienes elevaron su principal petición por el regreso de la paz a Valle de Santiago y la región.
Rafael Cruz.
Valle de Santiago, Gto., a 27 de julio de 2026. Las campanas de la Parroquia de Santiago Apóstol repican con fuerza para anunciar una de las celebraciones más significativas para los vallenses. Como cada año, la fiesta patronal en honor a Santiago Apóstol reúne a miles de fieles que llegan al corazón del municipio para agradecer, pedir favores y renovar su fe ante el santo patrono de Valle de Santiago, en una tradición que ha dado identidad al municipio por generaciones.
Durante varios días, la novena en honor al santo ha congregado a familias enteras no sólo de Valle de Santiago, sino también de municipios vecinos como Jaral del Progreso, Yuriria, Salamanca, Moroleón y Uriangato, quienes visitan el templo parroquial ubicado frente al jardín principal. La afluencia de visitantes ha sido considerable, convirtiendo al centro histórico en un punto de encuentro donde convergen la devoción religiosa y las tradiciones populares.
El párroco de Santiago Apóstol, el padre Antonio Azpeitia, destacó la importancia que tiene esta festividad para la comunidad católica y recordó que Santiago Apóstol no sólo representa al santo patrono del municipio, sino también un símbolo de unidad y esperanza para quienes atraviesan momentos difíciles.
«Es una fiesta que nos recuerda que somos un pueblo de fe y de esperanza. Durante estos días hemos recibido a muchísimas personas que vienen a encomendarse a Santiago Apóstol y a participar de las celebraciones litúrgicas que se preparan con tanto cariño», expresó.
Asimismo, señaló que una de las principales peticiones que los fieles elevan al santo patrono este año es el regreso de la paz para el municipio y la región, tras los lamentables hechos de violencia registrados durante las últimas semanas.
«Debemos pedirle mucho a Santiago Apóstol que nos ayude a recuperar la paz. Necesitamos volver a encontrarnos como sociedad, fortalecer nuestras familias y construir un ambiente de tranquilidad para todos», manifestó el sacerdote.
La celebración del 25 de julio representa la festividad religiosa más importante para Valle de Santiago. La tradición incluye la novena preparatoria, las celebraciones eucarísticas, las peregrinaciones y el tradicional desfile con carros alegóricos dedicados al santo patrono, acompañados por grupos de danza y bandas de música que recorren las principales calles de la ciudad, además de los espectáculos pirotécnicos que forman parte del patrimonio cultural del municipio.
Santiago Apóstol es venerado desde la fundación del municipio y su imagen principal permanece en el altar mayor de la parroquia que lleva su nombre. Además, la tradición vallense conserva las representaciones conocidas como «Los Santiaguitos», imágenes que forman parte del legado religioso e histórico de la ciudad y que participan en diversas celebraciones a lo largo del año.
Para los habitantes de Valle de Santiago, estas fechas significan mucho más que una celebración religiosa. Se trata de un reencuentro con sus raíces, una oportunidad para agradecer y, sobre todo, para encomendar al municipio a su santo patrono.
En medio de las luces, los cantos y las muestras de devoción, la petición parece ser la misma en cada oración pronunciada dentro del templo: que Santiago Apóstol interceda para que la paz vuelva a caminar por las calles del Valle.
Porque cuando la fe congrega a un pueblo entero, también renace la esperanza.
PRMP