Calles en malas condiciones, baches, deficiencias en el alumbrado público, problemas de drenaje y reclamos relacionados con la seguridad fueron algunos de los temas que comenzaron a aparecer entre comentarios de usuarios al respecto.
Rafael Cruz.
Villagrán, Gto., a 28 de septiembre 2026.- La apertura del bar “La Taberna”, ubicado en la zona centro de Villagrán, terminó convirtiéndose en un nuevo frente de confrontación política entre la presidenta municipal Cinthia Teniente y el ex tesorero municipal Eduardo Alanís, luego de que la alcaldesa acusara públicamente al ex funcionario de presuntamente haberla amenazado mediante llamadas telefónicas para conseguir permisos que permitieran la operación del establecimiento.
A través de un video difundido en el canal oficial del Gobierno Municipal, Teniente aseguró que la administración recibió quejas de vecinos por el funcionamiento del negocio y sostuvo que el establecimiento habría sido inaugurado sin contar con los permisos correspondientes, particularmente aquellos relacionados con Protección Civil.
La alcaldesa señaló además que habría recibido llamadas de Alanís en las que, según su versión, fue objeto de amenazas y presiones para obtener las autorizaciones necesarias para el funcionamiento del establecimiento.
Sin embargo, las acusaciones tuvieron una respuesta prácticamente inmediata. Mediante un video publicado en sus redes sociales personales, Eduardo Alanís negó las señalamientos realizados por la presidenta municipal y afirmó que desde el pasado 28 de agosto cuenta con los permisos expedidos por la Dirección de Desarrollo Urbano, por lo que, aseguró, “La Taberna” opera conforme a las autorizaciones otorgadas por la propia autoridad.
El ex tesorero también acusó a la administración municipal de presuntamente utilizar el conflicto vecinal para generar inconformidad en contra de su establecimiento e incluso señaló que se habría ofrecido algún tipo de apoyo a vecinos para presentar quejas.
Pero mientras el Gobierno Municipal intentaba colocar en el centro de la discusión el cumplimiento de la ley y la necesidad de contar con los permisos correspondientes, particularmente los relacionados con Protección Civil, la conversación ciudadana tomó otro rumbo.
Los comentarios publicados en las plataformas digitales de la administración municipal rápidamente trasladaron el debate hacia otros asuntos pendientes del gobierno de Villagrán.
Uno de los cuestionamientos recurrentes fue precisamente la aplicación de la ley bajo un mismo criterio para todos los establecimientos y eventos. Diversos usuarios compararon el caso de “La Taberna” con otros negocios y actividades que, desde su perspectiva, también deberían ser revisados por la autoridad.
Entre los comentarios aparecieron referencias a eventos organizados o relacionados con la propia administración, como el “Michefest”, así como señalamientos sobre establecimientos que, de acuerdo con los usuarios, operarían en condiciones similares sin que se observe la misma intensidad de vigilancia.
De esta manera, el intento de colocar sobre la mesa un mensaje de “la ley se aplica sin distinción” terminó generando una discusión sobre si ese principio realmente se está aplicando de manera uniforme en Villagrán.
El otro efecto inesperado de la polémica fue que el espacio destinado originalmente para hablar de un conflicto comercial y vecinal terminó funcionando como una especie de buzón público de inconformidades.
Mientras el Gobierno Municipal puso el foco en las presuntas irregularidades de un establecimiento y en las quejas de alrededor de 30 vecinos, los comentarios de ciudadanos llevaron la conversación hacia problemas que, aseguran, afectan a buena parte del municipio.
Calles en malas condiciones, baches, deficiencias en el alumbrado público, problemas de drenaje y reclamos relacionados con la seguridad fueron algunos de los temas que comenzaron a aparecer entre las respuestas de los usuarios.
Así, la discusión dejó de ser únicamente si “La Taberna” cuenta o no con los permisos necesarios para operar y terminó convirtiéndose en un cuestionamiento más amplio sobre las prioridades y resultados de la administración municipal.
El episodio también evidenció cómo las redes sociales oficiales dejaron de ser un simple canal para difundir posicionamientos del Ayuntamiento. En esta ocasión, la ciudadanía utilizó el mismo espacio para exigir explicaciones sobre otros asuntos y confrontar el discurso oficial con los problemas que, desde su perspectiva, permanecen sin resolver.
Por ahora, el enfrentamiento entre Cinthia Teniente y Eduardo Alanís mantiene abierta la discusión sobre los permisos de “La Taberna”, pero el verdadero costo político de la polémica podría encontrarse en otro lugar: en la cantidad de reclamos ciudadanos que terminaron saliendo a la luz cuando el Ayuntamiento intentaba hablar de un solo bar.
ALMR.