Gran parte de las extorsiones y fraudes telefónicos ocurren desde números virtuales y conmutadores digitales, en vez de los números celulares tradicionales.
Daniel Vilches
Guanajuato a 13 de enero de 2026-. Diego González, presidente del Clúster de Tecnologías de la Información de Guanajuato, consideró que la estrategia del gobierno federal para combatir la extorsión mediante el registro obligatorio de líneas telefónicas, resulta insuficiente y mal enfocada al no atender el origen real de este delito.
El especialista explicó que, desde hace más de una década, las líneas telefónicas formales ya deben estar asociadas a una identidad, particularmente aquellas contratadas bajo un plan.
Sin embargo, el problema persiste debido a la venta de chips de prepago sin registro inmediato, los cuales pueden adquirirse fácilmente y utilizarse durante un período corto antes de ser desactivados.
González señaló que gran parte de las extorsiones y fraudes telefónicos no se realizan desde números celulares tradicionales, sino a través de números virtuales y conmutadores digitales, similares a los utilizados en centros de llamadas.
Estos sistemas permiten realizar miles de llamadas utilizando bases de datos obtenidas de manera ilegal, sin necesidad de registrar un número celular físico.
En este contexto, subrayó que el problema no es la falta de leyes sino la deficiente aplicación de los controles existentes.
Enfatizó que una de las principales fuentes de llamadas de extorsión continúa siendo el interior de los centros penitenciarios, donde persiste el ingreso ilegal de teléfonos celulares.
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