Ciudadanos señalan que la falta de operativos y la colocación irregular de topes agravan la movilidad y dañan vehículos.
Rafael Cruz
Jaral del Progreso, Gto., a 26 de junio de 2026-. A diferencia de otros municipios de la región que han implementado operativos para supervisar que los motociclistas usen casco, porten su documentación en regla y respeten el reglamento de tránsito, en Jaral del Progreso estas acciones han permanecido prácticamente ausentes durante gran parte de la actual administración municipal.
En su lugar, las autoridades optaron por una estrategia distinta para intentar reducir los accidentes en los que se ven involucradas motocicletas: la instalación de topes en diversas calles de la cabecera municipal. Sin embargo, esta medida ha generado inconformidad entre automovilistas y motociclistas, quienes consideran que, lejos de resolver el problema, ha provocado nuevas complicaciones en la movilidad.
De acuerdo con ciudadanos consultados, varios de los topes instalados no cumplen con las características adecuadas para este tipo de infraestructura vial. Algunos presentan una altura excesiva; otros fueron construidos de manera irregular y, en ciertos casos, solo abarcan la mitad del ancho de la calle, lo que obliga a los conductores a realizar maniobras para esquivarlos o circular por espacios reducidos.
Los afectados señalaron que estas deficiencias no solo generan molestias, sino que también provocan daños en suspensiones, llantas y otros componentes de los vehículos, además de ocasionar congestionamientos en vialidades donde antes el tránsito fluía con mayor facilidad.
Asimismo, consideraron que la prevención de accidentes no debe limitarse a la instalación de obstáculos sobre la carpeta asfáltica, sino complementarse con acciones de vigilancia y educación vial, como operativos para verificar el uso del casco, el respeto a los límites de velocidad, la portación de licencia y documentación correspondiente, así como campañas de concientización dirigidas a motociclistas.
Los ciudadanos coincidieron en que la seguridad vial requiere una estrategia integral y no medidas improvisadas que, a su juicio, terminan afectando a quienes diariamente transitan por las calles del municipio.
Mientras tanto, la colocación de topes continúa como la principal medida implementada por las autoridades municipales para intentar reducir la incidencia de accidentes; sin embargo, para muchos habitantes esta decisión ha resultado insuficiente y contraproducente, al considerar que genera más inconvenientes que beneficios para la circulación vehicular.
LSOG