Padres de familia y alumnos señalaron que la experiencia los hizo sentir engañados, al considerar que el recorrido al Cerro de Culiacán no correspondió con lo prometido como premio de la campaña de reciclaje.
Rafael Cruz.
Jaral del Progreso, Gto., a 25 de junio de 2026. Lo que inició como un proyecto ambiental impulsado por las Bibliotecas Públicas Municipales en coordinación con el área de Servicios Públicos Municipales, denominado «Guardianes del Cerro de Culiacán-Mi Escuela Recicla», terminó generando inconformidad entre algunos padres de familia y participantes, quienes cuestionaron la organización del premio otorgado a los estudiantes ganadores.
El proyecto consistió en involucrar a diversas escuelas del municipio en la recolección de botellas de plástico, bajo la promesa de que la institución que reuniera la mayor cantidad obtendría un premio. Sin embargo, aseguran que durante gran parte de la dinámica nunca se les informó en qué consistiría dicho reconocimiento.
Finalmente, las escuelas primarias Fulgencio Vargas No. 2 y Alfonso N. Urueta Carrillo fueron declaradas ganadoras. Posteriormente, se les presentaron dos opciones como premio: realizar una fiesta dentro del salón de clases o efectuar una visita al Cerro de Culiacán. Motivados por la ilusión de conocer este emblemático sitio natural, los estudiantes optaron por la excursión.
No obstante, previo al viaje programado para el pasado 19 de junio, personal de bibliotecas habría solicitado a las escuelas informar a los padres de familia que los menores debían llevar su propio lunch. Aunado a ello, los padres también habrían sido requeridos para firmar una carta responsiva en la que se establecía que la administración municipal no asumiría responsabilidad en caso de que ocurriera algún incidente durante el recorrido, situación que generó preocupación entre varias familias.
Para la excursión fueron utilizados al menos cinco vehículos oficiales pertenecientes a distintas dependencias municipales, entre ellas Salud y Atención a la Mujer, Casa de la Cultura, DIF y Servicios Públicos. Incluso, algunos asistentes señalaron que uno de los conductores habría aprovechado el viaje para trasladar a familiares, mientras que otra unidad fue utilizada por el regidor Mario Molina.
Mientras tanto, varios padres de familia tuvieron que organizarse y rentar por su cuenta una camioneta para poder acompañar a sus hijos, ya que, presuntamente, las autoridades únicamente contemplaron un número limitado de espacios para adultos.
La mayor inconformidad surgió una vez en la cima del cerro. Los estudiantes y sus familias esperaban realizar un recorrido por la zona, conocer de cerca las antenas de comunicación, las capillas o algunos de los puntos más representativos del lugar. Sin embargo, afirman que las actividades se limitaron a desayunar, escuchar un cuento, pintar una piedra y participar en una danza organizada por los responsables del evento.
«Nada más engañan a las personas y pues los niños se quedaron con ganas de subir a conocer las antenas o alguna cueva», expresó una de las personas inconformes.
Ante esta situación, se cuestiona si la actividad cumplió realmente con las expectativas generadas entre los alumnos que participaron en la campaña de reciclaje y si fue correcto promover una experiencia que, según los testimonios, terminó siendo muy distinta a la que imaginaban los menores.
PRMP