En un limbo quedaron las personas de menos de 60 años que hasta la suspensión habían recibido la primera dosis de este preparado, entre ellos muchos profesores y profesionales esenciales.
En un limbo quedaron las personas de menos de 60 años que hasta la suspensión habían recibido la primera dosis de este preparado, entre ellos muchos profesores y profesionales esenciales.