El abandono de una bebé recién nacida debe considerarse igual de grave que un aborto, señaló el obispo de Celaya, Benjamín Castillo Plascencia, quien también enfatizó en que el respeto a la vida debe darse desde su concepción.
El abandono de una bebé recién nacida debe considerarse igual de grave que un aborto, señaló el obispo de Celaya, Benjamín Castillo Plascencia, quien también enfatizó en que el respeto a la vida debe darse desde su concepción.