Al sonido del tambor y entre el humo del incienso y copal, los asistentes recargaron energías en el cenit del sol, se ofrendó fruta, danzaron, cantaron y elevaron plegarias al ser supremo.
Al sonido del tambor y entre el humo del incienso y copal, los asistentes recargaron energías en el cenit del sol, se ofrendó fruta, danzaron, cantaron y elevaron plegarias al ser supremo.