El obispo de Celaya señaló que la vida es un derecho inalienable que nadie puede quitarle a las personas, ni siquiera un político o las agendas globales, además resaltó que los legisladores deben promover la vida y la dignidad de las personas.
El obispo de Celaya señaló que la vida es un derecho inalienable que nadie puede quitarle a las personas, ni siquiera un político o las agendas globales, además resaltó que los legisladores deben promover la vida y la dignidad de las personas.