Las condiciones económicas y sociales de los productores del campo mexicano se han mantenido en la marginalidad desde el movimiento de Independencia hasta el presente, sin que el “hasta” sea un límite, porque las cosas pueden empeorar.
Las condiciones económicas y sociales de los productores del campo mexicano se han mantenido en la marginalidad desde el movimiento de Independencia hasta el presente, sin que el “hasta” sea un límite, porque las cosas pueden empeorar.