Viajan, principalmente, adultos mayores de 60 a 85 años para reencontrarse con sus hijos que viven en Estados Unidos sin la residencia americana y que tienen muchos años sin verse.
Viajan, principalmente, adultos mayores de 60 a 85 años para reencontrarse con sus hijos que viven en Estados Unidos sin la residencia americana y que tienen muchos años sin verse.