Los familiares de los afectados confiesan que sufrieron golpes al ser detenidos, además de establecer que llevan años vendiendo en esa zona y tienen la incertidumbre si ya no les permitirán vender en esta calle.
Los familiares de los afectados confiesan que sufrieron golpes al ser detenidos, además de establecer que llevan años vendiendo en esa zona y tienen la incertidumbre si ya no les permitirán vender en esta calle.