Las cifras no son concisas y se habla de “centenares” de pequeños que están bajo custodia de la Patrulla Fronteriza o al cuidado de distintos albergues habilitados en esta ciudad que ronda los 900 mil residentes y a la que la pandemia, y el cierre de fronteras, ha obligado a reducir su contacto con Ciudad Juárez, su vecina en el lado mexicano.