Haber padecido una infección previa por el virus proporcionó alrededor del 80% de protección frente a una reinfección a los menores de 65 años, mientras que a las personas de esa edad y mayores solo les confirió un 47% de protección.
Haber padecido una infección previa por el virus proporcionó alrededor del 80% de protección frente a una reinfección a los menores de 65 años, mientras que a las personas de esa edad y mayores solo les confirió un 47% de protección.