Personas como Carmen González, de la tercera edad, comentaron que para algunas personas es una costumbre visitar y limpiar la tumba de un desconocido, sobre todo cuando el otro dueño nunca se aparece.
Personas como Carmen González, de la tercera edad, comentaron que para algunas personas es una costumbre visitar y limpiar la tumba de un desconocido, sobre todo cuando el otro dueño nunca se aparece.
En medio de una afluencia de alrededor de siete mil personas por día festivo, las familias coincidieron en que los pisos de este espacio conocido como, “ El panteón viejo”, están visiblemente fragmentados y en algunos casos desaparecieron.