Alberto Méndez, propietario de una vulcanizadora, señaló que atiende entre 15 y 20 vehículos que presentan daños derivados de haber caído en un bache.
Rafael Cruz
Villagrán, Gto., a 29 de junio de 2026. – Mientras para cientos de automovilistas los baches representan una constante molestia y un gasto inesperado, para algunos negocios dedicados a la reparación de neumáticos las malas condiciones de las calles se han convertido en una oportunidad de trabajo.
En diversas vialidades del municipio de Villagrán es evidente el deterioro del pavimento, donde abundan baches de diferentes tamaños y profundidades. Para los conductores que desconocen su ubicación, caer en uno de estos baches puede traducirse en daños considerables a sus vehículos, desde llantas ponchadas hasta afectaciones en los rines y la suspensión.
Quien conoce de primera mano las consecuencias de esta problemática es el señor Alberto Méndez, propietario de una vulcanizadora, quien señaló que de manera frecuente atiende entre 15 y 20 vehículos que presentan daños derivados de haber caído en un bache.
“Hay días en los que llegan muchos carros con las llantas dañadas; en algunos casos es solo una reparación, pero en otros el golpe es tan fuerte que también se afectan los rines”, comentó.
La situación deja en evidencia el contraste que se vive en el municipio: lo que para los ciudadanos significa pérdidas económicas, retrasos y riesgos al conducir, para algunos negocios se traduce en un incremento en la demanda de sus servicios.
Sin embargo, detrás de esta realidad se encuentra un problema que los habitantes han señalado en repetidas ocasiones: la falta de mantenimiento y atención por parte de las autoridades municipales a las calles y avenidas de Villagrán.
Así, cada nuevo bache que aparece con las lluvias no solo se convierte en una trampa para los automovilistas, sino también en un recordatorio de las deficiencias en el mantenimiento de la infraestructura urbana, una situación que, paradójicamente, termina beneficiando a las vulcanizadoras mientras sigue afectando el bolsillo de los ciudadanos.
AECM