De acuerdo con el documento, Guanajuato pasó de tener en el 2015, 14.1 por ciento de la población con esta carencia a 15.7 por ciento en el 2020; es decir que en cinco años, la entidad registró un incremento de 1.6 por ciento de personas que no tienen acceso a servicios de salud, tanto públicos como privados.