El proceso se interrumpió cuando minutos después en un comunicado de prensa emitido por la Secretaría de Bienestar, se informaba que sólo se aplicarían vacunas a personas de 67 años y más, con ello inició el caos, confusión y conatos de agresiones físicas y verbales, porque se rechazó la vacuna personas de 60 a 66 años.