Purísima del Rincón trajo nuevamente su icónica representación religiosa al corazón de la capital, donde miles presenciaron la pasión, persecución y horca del Judas Negro, reafirmando la fuerza de una tradición viva.
Purísima del Rincón trajo nuevamente su icónica representación religiosa al corazón de la capital, donde miles presenciaron la pasión, persecución y horca del Judas Negro, reafirmando la fuerza de una tradición viva.