Gallardo detalló que, a pesar de haber colapsado por toneladas de granizo, el techo que cubre la zona arqueológica «no se destruyó» del todo y «siguió protegiendo parcialmente» el Templo Mayor.
Gallardo detalló que, a pesar de haber colapsado por toneladas de granizo, el techo que cubre la zona arqueológica «no se destruyó» del todo y «siguió protegiendo parcialmente» el Templo Mayor.