Antonio Jurado relató que el origen de esta práctica se remonta a hace 52 años, cuando un niño diariamente compraba un pan y lo acompañaba con un refresco, despertando la curiosidad de los demás habitantes por la particular combinación.
Antonio Jurado relató que el origen de esta práctica se remonta a hace 52 años, cuando un niño diariamente compraba un pan y lo acompañaba con un refresco, despertando la curiosidad de los demás habitantes por la particular combinación.