La sequía y una disminución de forraje en México ha obligado a los ganaderos a vender sus reses a la industria lechera y a tener una menor cantidad de hatos para la reproducción de becerros.
La sequía y una disminución de forraje en México ha obligado a los ganaderos a vender sus reses a la industria lechera y a tener una menor cantidad de hatos para la reproducción de becerros.